Javier Divany Barcenas

Si viviera Mario Moreno “Cantinflas” ocuparía el cargo de subsecretario de Salud y haría mejor papel que Hugo López Gatell, “porque mira chato. Que tú qué yo…que quién sabe…ahí mira cómo la vez chato…que ponte el cubrebocas…qué hay semáforo naranja. Así es chato”. Y quizá entenderíamos más el proceso de la pandemia del Covid-19.

Los resultados que a diario da a conocer desde la Presidencia de la República el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, son demasiado técnico, poco entendible, “cantinfleandos” porque a veces nos dice “que usemos el cubre bocas, pero que no es recomendable por los expertos, pero que siempre si, ahora es obligatorio y finalmente hay que echarle la culpa de las muertes a las bebidas azucaradas”.

“Quédate en casa”, menciona una y otra vez López Gatell, y a la vez dice: “que ya estamos en el descenso de la curva… cómo también lo refiere su jefe Andrés Manuel López Obrador…”.

Puras confusiones en la información. Y es tan así que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a decir desde el 25 de abril, “ya estamos viendo la luz final del túnel de la pandemia de Covid-19”. Estamos en julio y la mitad del país está en rojo y naranja.

De cualquier forma la irresponsabilidad del Gobierno Federal ante esta emergencia sanitaria debe tener una consecuencia legal, económica y política, porque parte de sus malos pronósticos por el desconocimiento al tema llevaron adelantar a Gatell que habría en México solo por la pandemia entre 6 y 8 mil muertos, ahora los números rebasaron los 40 mil, por encima de China, Italia, España y Francia.

Inicios de julio y México se encontraba en rojo y naranja, desde Tijuana hasta Chetumal, la pandemia tiene sometida a la población en el horror, miedo e incertidumbre, confundidos por la información descabellada que da el gobierno, y ha sido tal el desorden informativo que muchos no creen en el virus asesino, en sus consecuencias y hasta han desafiado a toda autoridad.

Horas perdidas ha utilizado en televisión López Gatell, tratando de convencer a la gente para que no salgan de sus casas y los riesgos que implica no acatar las restricción, y mientras tanto ya autorizó a que sectores como la construcción y mineros acudan a sus centros laborales.

En tanto, todos salen a las calles, parques, jardines, plazas comerciales y a todos lados sin la más mínima precaución, sin cubreboca, ni lentes y mucho menos respetando la sana distancia, y culpa de ello la tienen las autoridades que ha levantado las cortinas de comercios y ha vuelto la vida a la normalidad bajo el riesgo de contraer COVID-19.

La gente ya no tiene dinero, no tiene que comer, ya no aguanta más en sus casas y ya no resiste seguir en confinamiento, sin recursos. Ahora desafían al COVID y salen en busca de algo que puedan llevar a sus seres queridos.

Afuera en la calle no hay trabajo, dentro de pocos días se pronostica que habrá más de un millón 400 mil desempleados, bueno ya casi 2 millones en todo el país,  las deudas crecen a diario en los hogares y los bancos como pirañas en el cobro de intereses.

Serán peras o manzanas, pero el gobierno de Andrés Manuel ignoró el tamaño de problema que se venía desde Europa y China, tuvo dos meses para una estrategia antes de que llegara el Covid-19; mientras en Europa, específicamente España, Italia y Francia, morían a diario entre 700 y 800 personas en cada uno de estos países, el presidente tomaba la información con ligereza.

Llegamos a estar entre los 700 y 800 muertos diarios, luego de aflojar las medidas de seguridad de prevención e higiene, después de que el gobierno de AMLO hablaba de que estábamos a punto de salir del peligro. El Estado reculó ante las cifras de contagios y muerte que aumentan a diario, ante la rebeldía de la población, el desacato, y la ignorancia de lo que es la pandemia.

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheimbaun, también puso su granito de arena y aunque ella no viaja en Metro y Metrobus diario y en horas pico, si invita a todos los ciudadanos a reactivar actividades, en una ciudad de casi nueve millones de habitantes, y en riesgo de altos contagios, también en una ciudad totalmente confundida por los semáforos rojos, naranja, amarillo, verde, azul, morado, negro, gris, blanco, crema…bueno todos los colores existentes.

divanybz@yahoo.com.mx

@javierdivany