Tijuana, BC. A tomatazos, un grupo de manifestantes demandaron que el gobierno federal entregue a Baja California el tramo carretero donde se ubica la caseta Tijuana-Playas de Rosarito como pretende el gobernador Jaime Bonilla para terminar con el cobro de 39 pesos a los vecinos de la zona.

Este sábado es el segundo día de protestas contra el cobro de la caseta – que solo un día estuvo abierta dando el paso libre – terminó cuando el grupo Ángeles de la Frontera lanzó tomates contra sus instalaciones.

El líder del grupo – firmado por unas 30 personas-, Sergio Tamai, dialogó con elementos de la Guardia Nacional para que se les permitiera lanzar los tomates “pacíficamente”. Antes, quemaron una piñata de Darth Vader la fotografía de Javier Jiménez Espriú, Secretario de Comunicaciones y Transportes a quien responsabilizan de que el 9 de julio en la madrugada, dos días después de que el gobernador del estado firmará un decreto para que la caseta de cobro desapareciera, la elementos de la Guardia Nacional retomara la caseta y se volviera a cobrar el paso.

Por su parte, elementos Guardia Nacional se mantuvieron a los lados del carril cinco de la caseta, sin intervenir, pero exhortando a los manifestantes a no causar daños al erario público. Este sábado no se realizó ningún arresto.

Un total de 4 cajas de tomates quedaron esparcidos sobre el carril cinco, el único de seis, usado para la protesta. Cuando un miembro de la Guardia Nacional intentó ordenar a los manifestantes que ya dejaran de lanzar jitomates, Tamai le recordó que él era “el comandante” de esa y las próximas protestas.

Los inconformes amenazan con ir este domingo a lanzar huevos porque cada día que pase la protesta subirá de tono.

Fuente: La Jornada