La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció la ampliación del plazo para reestructurar créditos al consumo, de vivienda y comerciales hasta el 31 de julio de este año, para apoyar a personas y empresas a mitigar los efectos económicos derivados de la pandemia de COVID-19.

La dependencia federal informó que el plazo establecido de 120 días naturales para recibir y atender solicitudes de reestructura de créditos venció el pasado 26 de junio. 

Sin embargo, considerando las condiciones actuales de la contingencia, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) decidió ampliar hasta el 31 de julio la vigencia de los criterios contables especiales (CCE) que anunció el 26 de marzo pasado.

Estos criterios son aplicables a instituciones de crédito, con carácter temporal, que permiten la reestructura de los créditos al consumo, de vivienda y comerciales vigentes al 28 de febrero de este año.

Explicó que la extensión del plazo de instrumentación de las reestructuras hasta finales de julio permitirá a las instituciones financieras terminar de analizar, y en su caso aprobar las solicitudes pendientes

Asimismo, podrán acogerse a estas facilidades aquellas operaciones de crédito autorizadas en marzo que posteriormente se vieron impactadas por los efectos negativos de la contingencia, refirió en un comunicado.

Al cierre de mayo de 2020, el saldo de los créditos reestructurados por los bancos comerciales al amparo de los CCE emitidos por la CNBV, ascendió a 916 mil 094 millones de pesos, lo que ha beneficiado a más de siete millones de personas y empresas a lo largo de todo el país.

La Secretaría de Hacienda detalló que en términos de monto, los créditos reestructurados por la banca múltiple alcanzaron 16.9 por ciento de la cartera total. 

Por tipo de producto, los montos reestructurados en el caso de los bancos comerciales se distribuyeron de la siguiente manera: 310 mil 465 millones de pesos hipotecarios (33.9 por ciento), 216 mil 674 millones de pesos corporativos (23.7 por ciento), 134 mil 230 millones de pesos Pymes (14.7 por ciento), 94 mil 270 millones de pesos tarjeta de crédito (10.3 por ciento), 64 mil 158 millones de pesos créditos personales (7.0 por ciento), 57 mil 717 millones de pesos nómina (6.3 por ciento) y 38 mil 580 millones de pesos automotriz (4.2por ciento). 

Por su parte, la banca de desarrollo y las entidades de fomento reestructuraron 159 mil 465 millones de pesos, apoyando a más de 300 mil empresas y familias de sectores prioritarios para el desarrollo del país, entre los que destacan el agropecuario, desarrollo de vivienda, infraestructura, comercio internacional, estados y municipios, así como pequeñas y medianas empresas.

Las entidades financieras del sector de finanzas populares, representado por las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socaps), las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) y las Uniones de Crédito, cuyo objeto es fomentar el crédito y el ahorro entre las familias y pequeños negocios de las zonas urbanas, rurales e indígenas más desprotegidas del país, reestructuraron 23 mil 450 millones de pesos, en beneficio de más de medio millón de acreditados. 

Fuente: La Razón