De las 32 entidades federativas del país, la Ciudad de México y  Querétaro son las más competitivas, y otras 16 se han estancado o disminuido su capacidad para forjar, atraer y retener talento e inversión, según el Índice de Competitividad Estatal del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Entre los estados que figuran por su baja competitividad son principalmente del sureste mexicano como Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Veracruz y Puebla, pero también del centro como Guanajuato, Hidalgo, Michoacán y el Estado de México.

De acuerdo con el Índice de IMCO, sólo cinco entidades del país obtuvieron medallas de oro en los subíndices calificados por el organismo: Chihuahua, Colima y Yucatán, además de la CDMX y Querétaro.

La Ciudad de México lleva la delantera con cuatro medallas de oro, otorgadas en las áreas de Medio Ambiente con el mayor número de empresas certificadas como limpias; Sociedad, con mejoras en el sector educativo, recursos de salud e inclusión de mujeres en el mercado laboral, y Economía, es la más diversificada y genera la mayor proporción de su PIB.

En segundo lugar se ubicó Querétaro con tres medallas en las áreas de Gobierno, Mercado de factores e Innovación. Tiene el mejor aprovechamiento de los medios electrónicos para interactuar con los ciudadanos; es el más atractivo para la población foránea con educación superior, y es el estado con mayor número de solicitudes de patentes y el segundo con más empresas científicas y tecnológicas.

La capacidad para forjar, atraer y retener talento e inversión, es lo que el IMCO define como competitividad de los estados y a diferencia de índices anteriores, este año el ICE 2020 no tiene un ranking general, sino que reconoce el desempeño de cada entidad en varias dimensiones de competitividad mediante la asignación de medallas de oro, plata, bronce.

Las medallas de plata se concentraron en ocho entidades: Aguascalientes, Campeche, CDMX, Nuevo León, Baja California Sur, Coahuila, Quintana Roo y Sinaloa; en tanto que las de Bronce quedaron en Nuevo León, Jalisco, Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Morelos y Nayarit.

En la atención de la emergencia sanitaria y la solución de problemas estructurales del país, los gobiernos estatales juegan un papel fundamental y la crisis económica actual se presenta como una oportunidad para implementar medidas innovadoras. “Las políticas de los gobiernos estatales definen nuestro futuro”, dijo Manuel Molano, director general del IMCO en la conferencia de prensa.

5 áreas de trabajo de gobiernos estatales

En las crisis, los Gobiernos locales tienen oportunidades de construir soluciones a la medida de sus necesidades, ya que la receta para el desarrollo es un traje a la medida y por eso el gobierno local en una federación es muy importante para lograr el crecimiento nacional.

En ese sentido, el IMCO hace cinco recomendaciones a las entidades: se enfoquen en recuperar sus responsabilidades fiscales; tomar el control de la seguridad pública, innovar en el sector salud, al aumentar la cobertura y la calidad con menores costos; incrementar la oferta educativa pública y privada y estimular la libre competencia y eliminar las prácticas de extorsión.

“Los gobiernos estatales pueden jugar un papel fundamental para que estas cinco temas, hagan que las economías estatales crezcan y un conjunto de economías estatales en crecimiento, hacen que el país crezca”, apuntó.

La respuesta estatal al COVID-19

En medio de la pandemia en México, 11 estados brindan apoyos fiscales a las familias; 26 gobiernos han adoptado más de un tipo de apoyo a Mipymes; al menos seis estados contemplan apoyos para la población que no tiene trabajo o que lo perdió por la contingencia, y en 21 entidades se otorgaron paquetes de alimentos a los hogares, según los datos del IMCO.

Fuente: El Financiero