La activación de la economía del país depende, en gran medida, de que la población acate las medidas de prevención del contagio y se reduzca la propagación de la COVID-19, sostuvo el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México, Pablo Mejía Reyes.

Al participar en el ciclo de conferencias en línea “Situación y perspectivas para la economía mexicana en el contexto de la pandemia virus SARS-CoV-2” del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, el académico de la Facultad de Economía de la UAEM manifestó que hasta 60 por ciento de la mano de obra del país se desempeña en el sector informal, sin seguridad social, lo cual complica el confinamiento y torna difícil el control del contagio.

“Si bien, la proporción de personas adultas mayores no es tan grande como en otros países, en México tenemos un alto porcentaje de personas con enfermedades crónico-degenerativas, con un sistema inmunológico débil y, por tanto, más propensos a contraer el virus”.

En este ejercicio académico en el que también participaron expertos de las universidades Nacional Autónoma de México, Autónoma Metropolitana y Autónoma de Puebla, el investigador de la UAEM aseguró que será en el segundo semestre de 2020 cuando se observe en mayor medida el impacto de la pandemia de la COVID-19 sobre la economía mexicana.

Pablo Mejía Reyes refirió que algunos de los sectores más afectados son el de la construcción de automóviles, de entretenimiento y el turismo, siendo la recuperación de este último de las más lentas.

Cabe destacar que los académicos de la Universidad Autónoma del Estado de México mantienen sus actividades, generando y compartiendo conocimiento a través de plataformas digitales como Zoom, Teams o Facebook.