Cuando finalice el confinamiento por la COVID-19 es probable que las personas sean más selectivas para decidir sobre su tiempo de ocio y entretenimiento y prefieran las actividades interpersonales sobre las masivas, ya que la experiencia de la pandemia está modificando nuestra forma de relacionarnos con los demás, destacó el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México, Jesús Edgardo Pérez Vaca.

            En el marco del Congreso Virtual “Bienestar psicológico ante COVID-19”, organizado por la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEM y que se transmitió a través de YouTube, el catedrático universitario subrayó que aspectos como el acompañamiento en la distancia a través de videollamadas, así como una idea de mayor higiene frente al otro, son factores que afectarán las dinámicas culturales.

            Al dictar la conferencia “Ocio y tiempo libre en tiempos de pandemia”, Pérez Vaca detalló que debe transformarse la connotación negativa del ocio como fuente del aburrimiento, la depresión y ansiedad, ya que puede considerarse como una necesidad en sí misma, como una oportunidad para descansar, divertirse y desarrollar la personalidad.

            “Es necesario cambiar la idea de que el tiempo se valora en relación con la productividad y que fuera de ella se considera tiempo perdido”, indicó el experto universitario, quien consideró que el desarrollo de habilidades permite nuevas formas de pasar el tiempo para enfrentar el confinamiento.  

En el Congreso Virtual “Bienestar psicológico ante COVID-19”, que se llevó a cabo los días 20 y 21 de mayo, participaron 16 ponentes. Tuvo como propósito promover la salud mental y contar con herramientas académicas para afrontar la pandemia provocada por la COVID-19.