Francisco Garfias

Vaya polémica levantó la iniciativa de la diputada de Morena Dolores Padierna, para desaparecer 44 fideicomisos, entre ellos el Fonden, Fidecine y el destinado a periodistas y defensores de los derechos humanos.

Es una multimillonaria bolsa que, dice la diputada de Morena, estaría destinada a la atención de la pandemia del covid-19 y sus efectos en materia de salud y economía.

Pero, también para apoyar con recursos a las familias, a través de los programas sociales.

Y de paso —eso no viene explícito en la iniciativa— amarrar votos de los beneficiarios de esos apoyos en las elecciones intermedias del 2021.


 * El argumento de la vicepresidenta de la Cámara de Diputados es que el manejo de algunos de esos fideicomisos ha sido opaco. “Es una iniciativa que pretende dar continuidad a los objetivos de la Ley Federal de Austeridad Republicana. Permite eliminar la opacidad, la discrecionalidad y la nula rendición de cuentas que ha caracterizado a estas figuras financieras”, explicó.

Aclaró, sin embargo, que el objetivo para el que fueron creados no desaparece.

A finales de 2018 existían 335 fideicomisos equivalentes a 878.7 mil millones de pesos. En la actualidad hay 338 fideicomisos equivalentes a 740.5 mil millones de pesos.


 * La desaparición de los fideicomisos provocó protestas no sólo entre los opositores, sino también de organismos de la sociedad civil, en la industria del cine y entre los agricultores y defensores de derechos humanos.

Uno de los primeros que brincó fue el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno. Escribió en Twitter que desaparecer el Fonden “es un acto de irresponsabilidad”.

“No podemos permitir que Morena planteé ocurrencias de este tamaño un día sí y el otro también”, escribió.

Otro priista, el diputado Rubén Juárez, dijo que la desaparición del Fonden quita a la gente que se muere o pierde todo en fenómenos naturales como sismos o huracanes.

“Estas cosas verdaderamente rayan en la locura”, aseguró.

Cada año tenemos alrededor de 11 sismos mayores de cinco grados y siete u ocho huracanes, según datos oficiales.


 * Morena y sus achichincles en San Lázaro tienen la mayoría simple requerida en la Cámara de Diputados para eliminar esos fideicomisos. Pero la propuesta no tiene el pase seguro en la Cámara de Senadores.

“Será revisada y no se precipitará su dictamen. Se actuará en forma congruente”, escribió en Twitter el senador Ricardo Monreal.

El también presidente de la Junta de Coordinación Política en la cámara Alta puso énfasis en la desaparición del Fidecine. “Debemos fortalecer el cine nacional en el Senado mexicano”, subrayó.

La eliminación de Fidecine provocó una auténtica revuelta entre destacados personajes de la industria cinematográfica. Directores, actores, productores y cinéfilos protestaron en serio.

En redes sociales se pidió con insistencia un pronunciamiento de Diego Luna, Gael García, Susana Zabaleta y otros que apoyaron a López Obrador en las urnas.

Guillermo del Toro, ganador del Oscar al mejor director, sí hizo pública su inconformidad:

”Me sorprende que un gobierno que presupongo de izquierda ataque las manifestaciones culturales que, es cierto, no son autónomas porque no han sido protegidas en los tratados comerciales”.


 *Alfonso Durazo también trae sus propios datos sobre homicidios dolosos.

Incurrió en imprecisiones en el más reciente informe sobre seguridad pública, al reportar una baja en abril pasado, según la organización México Evalúa.

Ese mes se verificó un promedio diario de 100.7 asesinatos cada 24 horas. Eso supone un incremento de 1.39 por ciento con respecto al mes anterior, según la organización.

¡Cien asesinatos diarios! La cifra no necesita análisis ni sesudas interpretaciones. Habla por sí sola.

El secretario de Seguridad Pública también dio cuenta de una disminución en la incidencia de secuestros y extorsiones, una caracterización que puede ser engañosa dada la altísima cifra negra para ambos delitos (92.1 y 97.9%, respectivamente).

“Se registraron ligeras reducciones en algunos delitos como secuestro y extorsión, pero no hemos logrado revertir la tendencia ni reducir los altos niveles de homicidios dolosos en el país”, concluye México Evalúa.

Publicado en Excelsior