El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) revisó a la baja su estimación del Producto Interno Bruto (PIB), de una contracción de 6.7 por ciento, que se tenía en la encuesta de abril pasado, a 8.0 por ciento, por la mayor pérdida de empleos prevista para el  año, de  812 mil puesto de trabajo.

Ángel García-Lascurain Valero, presidente nacional del IMEF, aseguró en su conferencia mensual que la proyección del decremento del PIB es consecuente con los datos recientes, pues de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el cuarto mes del año se perdieron 555 mil empleos en el país.

Esto, dijo, constituye la mayor pérdida de empleos desde el registro de 1997. “Esta cifra abarca solo una parte del empleo formal en México, por lo que se estima que la pérdida fue mayor al incorporar al empleo informal. Debido a la cancelación del INEGI de su encuesta laboral dadas las restricciones de la pandemia, tendremos información más completa cuando dicha encuesta se reinicie”.

Ante ello, dijo, el IMEF estima que para este año se perderán 812 mil puestos de trabajo, un aumento “importante” a su estimación previa de 505 mil; además en el mes de abril se registró una disminución, ante el IMSS, de seis mil 689 empleadores, lo que es un indicativo del cierre de empresas en el país.

Lamentó en este contexto que la respuesta del gobierno para combatir los efectos de la pandemia a la economía sigue siendo insuficiente, ya que solo se han mantenido los lineamientos originales, con algunos cambios marginales.

Por ello, el IMEF reiteró la necesidad de contar con apoyos mucho más determinantes para respaldar la liquidez de las empresas, principalmente las micro y pequeñas, y evitar un mayor deterioro de las fuentes de empleo, así como de promover condiciones propicias para que la inversión productiva apoye una mayor y más rápida recuperación de la actividad económica.

Sobre la presentación de la «Nueva política económica en tiempos de Covid-19» del presidente Andrés Manuel López Obrador, en donde argumenta que la economía no puede seguir conduciéndose en función del PIB, García-Lascurain Valero dijo tener coincidencias.

“Desde nuestra perspectiva, la construcción de una economía incluyente es necesaria, pero debe estar basada en el incremento de la productividad y competitividad de las empresas”.

Aseguró que no se debe perder de vista el bienestar de las personas ni sus comunidades ni regiones, ya que esto representa en mejor camino para impulsar el crecimiento económico con responsabilidad social.

“Coincidimos plenamente que en México siguen habiendo niveles de pobreza y desigualdad que son insultantes y deben corregirse y desde inicios de años hemos insistido y proponiendo cuál debe ser el nuevo modelo para el país con visión de mediano y largo plazo de desarrollo, que elimine esas diferencias”.

Sin embargo, puntualizó, la forma de corregirlas debe poner de manera central el crecimiento de la inversión privada, ya que no hay manera de generar empleos bien remunerados si no se crean las condiciones para fomentar la inversión privada en México, que desde el año pasado ya venía deprimida.

Sin inversión privada no puede haber crecimiento económico, además de darse un nuevo enfoque de inversión empresarial con mayor responsabilidad social para las comunidades y regiones, añadió.

Fuente: NTX