Javier Divany Barcenas

A pesar de que no ha habido manotazo desde Palacio Nacional para resolver el conflicto laboral en la Agencia de Noticias del Estado Mexicano, Notimex, es claro que desde Presidencia pesa más la indiferencia aplicada contra Sanjuana Martínez Montemayor.

En tiempo de cuaresma Sanjuana no deja de mentir y no deja de retar a la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, a quien ni siquiera le recibió las llamadas para solucionar el conflicto laboral, pero si la tachó de cómplice del Sutnotimex, junto a las autoridades de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.

Las confesiones de Sanjuana de “niña buena” ante el Ejecutivo Federal, ni el mismo “mesías” de Palacio Nacional -quien vino a cambiar al país y a perdonar a todos los malos- le creyó.

Pero solo para recordarles a todos, a la directora de todas las confianzas de Andrés Manuel López Obrador, se le olvidó lo que es la palabra derechos humanos, derechos laborales, derechos sindicales, la palabra respeto y trabajo profesional.

Ante el hecho de que Junta Federal de Conciliación y Arbitraje confirme la legalidad de la huelga del Sindicato Único de Trabajadores de Notimex, la presidencia ya intervino para tratar de mediar el conflicto entre el Sutnotimex y la dirección, luego de la falta de voluntad de Sanjuana Martínez para arreglar el conflicto.

El vocero de Presidencia, Jesús Ramirez, acudió a la audiencia que tuvieron las partes en conflicto, para conocer de viva voz lo que sucedía en la JFCA sobre el laudo que saldría a favor del Sutnotimex, y ante ello, expresó su interés por arreglar el caso, cosa que no hizo la directora Sanjuana.

Ramirez no dejó duda alguna sobre la clara intención del gobierno federal por cerrar Notimex, al considerar que el contrato colectivo es oneroso, que existía un sindicato corrupto y que la agencia siempre sirvió al presidente en turno, situación que para la Cuarta Transformación (4T) representa un camino por concluir, toda vez que fue creada en tiempos del PRI y sostenida por los gobiernos neoliberales.

La soberbia por mostrar su poder ante la secretaria del Trabajo, Luisa Maria Alcalde quien ha mediado en todo momento el conflicto, la directora Sanjuana dejó en manos de Jesús Ramírez lo que ella no quiso y no pudo, pues el vocero ya trae orden presidencial, y que sería, en todo caso, finiquitar el Contrato Colectivo de Trabajo del Sutnotimex, cerrar la agencia y acabar con las huellas del neoliberalismo.

Los trabajadores han mostrado su disposición para negociar cada cláusula de su contrato, tal y como ya lo hicieron en diversas reuniones en presencia de la Secretaria del Trabajo, a lo que Notimex se ha negado una y otra vez. Los trabajadores en lucha buscan defender sus fuentes de trabajo bajo una dirección humana y responsable.

La moneda está en el aire, y el reloj de arena sigue midiendo los segundos, minutos y las horas de la vida de Notimex, la agencia del Estado creada en el 68 por el gobierno del PRI para difundir los Juegos Olímpicos, pero también para cubrir los lamentables hechos de la matanza de Tlatelolco, además, en tiempos de Vicente Fox también quiso cerrarla y bajo el mando de Andrés Manuel López Obrador, está por enterrarla.

Sanjuana quedará como la verduga de la agencia Notimex, quien despidió a 240 trabajadores bajo la justificación de una orden presidencial de austeridad República, pero con un criterio inhumano para tratar a los trabajadores, mujeres y hombres por igual, sacándolos con policías, a mujeres embarazadas, inventándoles incumplimientos laborales y acusaciones falsas de todo tipo.

La periodista feminista corrió a 172 mujeres, muchas con más de 15 años de antigüedad, con toda la experiencia laboral, con estudios superiores y profesionales, al igual que sus compañeros. Para Sanjuana todos eran corruptos, solo por los señalamientos que se hicieron contra el ex líder sindical Conrado Garcia, contra quien no existe denuncia alguna ante las autoridades de las fiscalías, o a quien quizá Sanjuana perdonó.

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