La titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, acusó que la presidencia del organismo nacional contaba con autos de lujo blindados, chef con salario de jefe de departamento y que de 2015 a 2019 se gastó en comidas y reuniones más de 8 millones de pesos.

Durante la presentación de su primer informe ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la ombudsperson anunció que se venderán los autos blindados y de lujo a cargo de la presidencia del organismo y advirtió que se están eliminando los privilegios de cualquier índole.

Detalló que en cuanto entró en vigor el presupuesto de egresos de este año, se retabularon los sueldos de los altos mandos, por lo que ahora “ya nadie gana más en la Comisión por encima del salario presidencial, tal como lo prescribe la Ley de Austeridad”.

Dijo que también se eliminaron bonos, primas, ayudas y falsos estímulos, se retiraron los celulares, se canceló la plaza utilizada por la chef de la anterior administración que -dijo- gozaba de un salario no de cocinera, sino de homologada a jefe de departamento, además de que sus ayudantes tenían puestos de analistas.

Afirmó que tampoco habrá viajes al extranjero, salvo aquellos que redunden en el beneficio real de las víctimas del país, “porque queremos que la Comisión no se destaque por ser la más costosa de América Latina o una de las más caras como lo es hoy, sino por ser las más eficiente”.

Piedra Ibarra denunció que desde hace muchos años se ha venido cuestionado la operación y el gasto de la Comisión y se ha planteado la necesidad de una reestructuración, y que incluso hay diversos estudios, análisis e investigaciones serios que documentan lo costoso y a la vez lo útil del trabajo de la CNDH.

Sostuvo que desde 2009 varias organizaciones civiles nacionales e internacionales denunciaron que el presupuesto de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos había incrementado desproporcionadamente desde su creación, lo que la hacía la oficina del ombudsman más costosa de América Latina.

Más aún que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, agravado con el hecho de que era la instancia con resultados más decepcionantes y pobres, comentó ante legisladores federales.

Dijo que otro estudio en el 2010 del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) concluyó que el gasto para el funcionamiento para la CNDH es excesivo y demostrativo de un uso poco opaco y poco cuidadoso de los recursos públicos.

Agregó que de enero de 2015 y junio de 2019, la Comisión gasto más de 8 millones de pesos en comidas y reuniones, además de 537 viajes, 82 de ellos al extranjero. En ese mismo período se entregó a la oficina a la presidencia viáticos por un millón 929 mil 490 pesos, “esto no va a volver a pasar”.

“Tal parece que para la CNDH hasta ahora las violaciones son mínimas, de hecho, a pesar de tenerse registradas en el 2019, 48 mil 590 escritos de quejas, este año sólo se emitieron 99 recomendaciones”, dijo y agregó que tomando en cuenta el presupuesto recibido por la Comisión, las recomendaciones emitidas son muy costosos.

La titular de la CNDH señaló que se simplificarán los procesos administrativos internos, por lo que no habrá más funciones duplicadas “ni procesos fraccionados en mucho de lo que pueden hacer menos. Transparencia, austeridad y optimización de recursos es la premisa”.

Aseveró que su gestión al frente del organismo defensor de los derechos humanos trabajará sin burocracia, poniendo fin a los gastos onerosos, “no vamos a sumar kilometrajes en viajes sino en cumplimiento de nuestras obligaciones y responsabilidades”, expresó.

Fuente: NTX