A través de la exposición “Pafos, apuntes del cuerpo”, el egresado de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de México, David Alejandro Hernández Valdés, provoca la reflexión con respecto a la relación entre el cuerpo humano, el paisaje, el espacio y la arquitectura.

La muestra, expuesta en el Centro de Innovación en Cultura y Casa de la Mora, está conformada por dos obras: Habitáculo 1, una escultura realizada con tubos hidráulicos, “construida trasladando la escala del Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci a sus proporciones”.

En este trabajo, precisó el artista, intenté analizar cuál es el espacio mínimo para que una persona pueda habitar un lugar. Esta pieza se complementa con un video donde el creador, junto a su familia, la habitan durante un día.

Hernández Valdés subrayó que la arquitectura contemporánea se enfoca en este tema, ya que en la actualidad existe una falta de espacios para habitar y hay pocas posibilidades económicas de adquirir un lugar para vivir.

Por otro lado, está la pieza Tepetlacoyotl, derivada de una investigación que el artista realizó sobre el paisaje en la obra del pintor José María Velasco y, en particular, las obras del Nevado de Toluca.

“Se trata de una fotografía que intenta reproducir las líneas del horizonte del volcán con las curvas del puño y brazo”.

Con esta obra, dijo, busqué reflexionar acerca del problema de privatizar el agua en algunas zonas cercanas a este sitio y dado que Tepetlacoyotl significa en náhuatl cuerpo-montaña, la pieza hace referencia a los mitos donde se concedían forma y cualidades humanas a montañas.

Por último, David Alejandro Hernández Valdés indicó que en la coyuntura actual, en la que prevalece la cultura virtual, el cuerpo humano, dependiendo del contexto donde esté, se encuentra rebasado o devaluado.