+ Boicot a Sheinbaum hoy en su Primer Informe

+ Informó Napoleón Gómez a sus protectores avances laborales que los benefician

Luis Serieys Zárate

17/09/2019

Ciudad de México

La conceja popular dice que “Cuando el Río Suena es Porque Agua lleva” y viene a colación porque los pasillos del Sindicato Único de Trabajadores de la Ciudad de México  (SUTGCM), son testigos de un rumor sobre la posibilidad de que los senadores Citlalli Hernández Mora y Ricardo Monreal, ambos de Morena con los dirigentes de la sección Uno del sindicato buscan boicotear a la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

Hoy muy temprano empezarán a reunirse en las calles de Donceles y Allende seguidores de Morena y de los partidos de oposición para atestiguar el que será el Primer Informe de Gobierno de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien asistirá a las 9 horas a halar frente a los 66 diputados del Congreso capitalino.

Pero las reuniones mencionadas entre los senadores de Morena y los dirigentes de los trabajadores de la basura Hugo Alonso y Héctor Castelán, pretenden encontrar una alianza en contra del gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum, quien dicho sea de paso es de su mismo partido.

Este “modus operandi”  o manera de operar fue inaugurada por el ahora diputado independiente Héctor Serrano cuando ocupaba un importante cargo en el gobierno local, que le permitió incorporar a su capital político a muchos dirigentes, entre los que se cuenta el recién depuesto Juan Ayala Rivero, a cambio de beneficio como plazas para sus amigos.

Reunidos sindicalistas y senadores

Napillo presenta informe ante la AFL-CIO

El controvertido senador de Morena, Napoleón Gómez Urrutia, quién dejó el país para evitar ser detenido por una denuncia de malversación de fondos de los trabajadores del Sindicato Minero que le heredó su padre Napoleón Gómez Sada, volvió a dar de qué hablar al presentarse ante la AFL-CIO de Estados Unidos a dar un informe sobre los cambios laborales en México.

De acuerdo con un boletín del propio “Napillo” enviado hace unos días a las redacciones de los medios de comunicación, informa que participó en la reunión del Comité Ejecutivo de la AFL-CIO, principal central sindical de Estados Unidos, en la que expuso los avances en materia laboral que ha tenido México en el último año.

Según señala el documento, el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, senador Napoleón Gómez Urrutia, “se aprobó la reforma de la legislación laboral más importante desde 1931, la cual establece tribunales laborales independientes, votaciones secretas y paridad de género en las elecciones de los dirigentes sindicales y, lo más importante, el derecho de todos los trabajadores”.

A pesar de festinar ante la central norteamericana de trabajadores las reformas que él mismo se encargó de promover, parece que olvidó mencionarles a los norteamericanos que los “cuidaron” durante 12 años de vida a todo lujo en Vancouver, Canadá, que existen más de 400 amparos individuales y colectivos en contra de inconsistencias en las reformas laborales aprobadas por el Congreso de la Unión.

Acusado por los propios trabajadores que han abandonado las filas del Sindicato Minero de Gómez Urrutia por sólo interesarse de sus beneficios propios cuando hace una negociación salarial o de Contrato Colectivo de Trabajo, en Chicago, Illinoios en Estados Unidos el senador morenista le dijo a los sindicalistas americanos que:

“Cuando se implemente por completo, esta reforma democratizará las relaciones laborales mexicanas, empoderará a los trabajadores y asestará un golpe al sistema arraigado de contratos de protección dominados por el empleador, que ha mantenido a los trabajadores mexicanos en la pobreza y amenazado los empleos de los trabajadores en los Estados Unidos”.

Ahí sin recordar que es calificado como “el principal estallador de huelgas de la minería en México”, el dirigente sindical “destacó que esta reforma ha creado grandes expectativas en la clase trabajadora mexicana, que durante mucho tiempo ha sufrido bajos salarios y represión a manos de compañías multinacionales aliadas con políticos corruptos y sindicatos de protección”.

Aunque al parecer olvidó mencionar que las principales centrales obreras y los sindicatos mineros que se crearon luego de abandonar el que dirige “Napito”, están en contra de las reformas laborales, empezando por el concepto que no se menciona, de la intervención en la autonomía sindical que llevó a la presentación de cientos de amparos.

Sobre estos amparos mencionó sólo a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) al comentar a los sindicalistas norteamericanos que se resisten a los cambios y pidieron medidas cautelares contra la ley de reforma laboral, “algunas de las cuales han tenido éxito, pero espera que pronto las autoridades laborales apliquen acciones para concretar la reforma”.

Lo que tampoco menciona el boletín es que, sobre todo los sindicatos mineros, han acusado a Napoleón Gómez Urrutia como un impulsor del intervencionismo sindical de Estados Unidos en nuestro país, porque pretende facilitarles  entrar a sindicalizar empresas, sobre todo de las ramas automotriz, siderúrgica y metalúrgica, usnado a sus sindicato como punta de lanza.

Hoy por hoy Napoleón Gómez Urrutia, quien durante 12 años dirigió un sindicato mexicano “a control remoto” desde Vancouver, Canadá, es acusado constantemente por dirigentes sindicales mineros como el diputado Carlos Pavón Campos del Sindicato Minero FRENTE, de haber dejado a cientos de familias sin sustento  tant sólo por el cierre de las minas de Cananea, Taxco y Sombrerete, en donde estalló huelgas que las llevaron a la quiebra y cierre posterior.

serieys@hotmail.com