Ante el lento crecimiento de la economía del país de septiembre de 2018 a la fecha, el Gobierno de México debe mandar señales claras sobre las decisiones que toma y hacer que el gasto público fluya, sostuvo el académico de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma del Estado de México, Pablo Mejía Reyes.

            Manifestó que aunque este factor no es tan importante, como lo fue en el pasado, para determinar el comportamiento de la economía mexicana, sí es un indicador que siguen las empresas y si el gobierno invierte en obra pública el sector de la construcción empieza a invertir más.

Sin duda, consideró, el gobierno debe realizar el gasto público correspondiente, mejorar la comunicación hacia el interior y exterior del país y justificar las decisiones que toma con respecto a diversos proyectos que suspende o emprende, con la finalidad de generar certidumbre.

Pablo Mejía Reyes indicó que la amenaza que tuvo el país de ser declarado en recesión económica se desprende de varios factores; por ejemplo, que de manera tradicional, el primer año de las administraciones federales se registran tasas de crecimiento bajas, la intención de un cambio de modelo económico que busca dirigirse hacia lo social, el combate a la corrupción y la autonomía del Banco de México, aunado al lento crecimiento económico internacional.

“Esto ha complicado más el ejercicio y propiciado desajustes porque, para bien o para mal, se toman decisiones que afectan muchos intereses. El gasto público se redujo, así como la demanda de bienes y servicios, de empleo, pero por otro lado tenemos un factor estructural muy arraigado, muy fuerte, que es el lento crecimiento de la economía internacional, lo cual nos lleva a una reducción del crecimiento del comercio mundial”.

Afirmó que para que un país sea declarado en recesión financiera deben caer simultáneamente varios sectores de su economía, variables como la producción, el ingreso y las ventas, indicadores clave.

Pablo Mejía Reyes reiteró que el gobierno debe gastar en salud, educación, becas e infraestructura, lo cual sería una buena señal para el segundo semestre del presente año, como una acción para revertir la posibilidad de una recesión.