A un año del arranque de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), la inversión para los participantes del mercado mexicano es negativa porque más que beneficios solo trajo mayores costos y provocó que se desviaran inversiones para su funcionamiento, aseguró el director general de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), José Oriol Bosch Par.

Agregó que no se observan avances en los objetivos planteados por BIVA que nació con la meta de lograr 50 listados de nuevas empresas en un periodo de tres años, además de incrementar 50 por ciento el volumen de operación del mercado de valores.

En entrevista con Notimex, explicó que la puesta en marcha de la segunda bolsa de valores en el país “fue una competencia un poco singular”, porque la regulación obligó a todos los jugadores a poner recursos para que operara, incluso al propio Grupo Bolsa Mexicana de Valores.

Por un lado, se tuvieron que ajustar los sistemas para conectar a la Bolsa Mexicana de Valores con BIVA, además de la conectividad con la Cámara de Compensación y del Indeval (el depósito de valores), pertenecientes al Grupo BMV.

“La inversión económica ha sido muy importante, pero también el costo de oportunidad que hemos tenido ha sido muy grande, incluso sacrificando algunas de nuestras actividades prioritarias como la promoción, con todas las conectividades tuvimos que frenar varias cosas, fue un costo importante; la inversión ha sido negativa”.

Por otra parte, las casas de bolsa tuvieron que conectarse con BIVA o de lo contrario tendrían que desconectarse de la Bolsa Mexicana; además, invirtieron en desarrollar programas y algoritmos para cumplir con la mejor ejecución, es decir, que al momento que una casa de bolsa manda una orden, se busca entre las bolsas el mejor precio y el mayor volumen para concretar la operación.

El directivo puntualizó que no está en contra de la competencia, siempre y cuando haya un suelo parejo, contribuya al crecimiento del sector y brinde más beneficios que costos, lo cual no sucedió con BIVA hasta ahora, porque las casas de bolsa también pagan una doble membresía.

Reiteró que el crecimiento del mercado es favorable para todos, por lo que está a favor de la competencia cuando se logre ese objetivo, pero “si hay un competidor subsidiado y con costos mayores a los beneficios, pues entonces ahí es cuando todos perdemos”.

Bosch Par estimó que, ante la falta de resultados en número de empresas y volumen, “se está desvirtuando el propósito de crecimiento y las declaraciones que estamos viendo están enfocadas en participación de mercado. Ojalá la nueva bolsa retome el camino del crecimiento y no el de ya le quité una participación X a la Bolsa Mexicana de Valores”.

En su opinión, si la nueva bolsa solo logró quitar una participación de mercado, pero sin crecer el volumen de operación o de emisoras como lo planteó, entonces lo único que hizo fue crecer los costos para la Bolsa y para las casas de bolsa.

“Ahora tenemos unos costos fijos más grandes, todos tuvimos unos costos que fueron de una implementación y ahora de mantenimiento, se duplicaron funciones operativas, de vigilancia, todo eso tiene un costo y alguien lo está absorbiendo”.

Desde el 25 de julio de 2018, cuando inició operaciones BIVA al 28 de junio pasado, de la operación total en el mercado local y el global, la Bolsa Mexicana tuvo una participación del 98.36 por ciento y BIVA de 1.64 por ciento; si solo se tomaran la primera mitad del año, la proporción sube a 2.48 por ciento de BIVA y 97.52 por ciento de la Bolsa Mexicana.

Aunque el director de la BMV reconoció que durante el primer año de operación hubo un entorno complicado para el mercado que limitó la salida de empresas al mercado, los resultados no habrían sido distintos en un entorno positivo, de crecimiento económico y menor volatilidad e incertidumbre, porque BIVA se planteó metas poco realistas.

La falta de crecimiento del mercado no está relacionada con el número de bolsas que hay en el país, sino con la falta de educación financiera de las empresas, así como el miedo a la transparencia, a temas fiscales, al gobierno corporativo y los costos, entre otros, “todo eso son las razones por las que el mercado no se ha desarrollado más”.

Para el director general de la Bolsa Mexicana de Valores, el desempeño de la nueva bolsa generó “un tono de decepción” entre los inversionistas, “porque no se está viendo el crecimiento ni en emisoras ni en volumen operado que se había prometido, y eso es lo malo de hacer una promesa, hacer una promesa siempre es muy fácil”, pero se puede perder credibilidad.

Por ello, aseveró que “el mejor juez va a ser el tiempo y el tiempo nos va a dar la razón de que esta (una segunda bolsa de valores en el país) no era la solución para desarrollar el mercado”.

Fuente: NTX