ALEJANDRO LELO DE LARREA

“En un país como el nuestro, el (funcionario público) que gana 600 mil pesos mensuales, con todo respeto, es un corrupto, no se necesita presentar pruebas, es una gente insensible, ese no es un servidor público”.

Así de contundente lo dijo ayer el presidente López Obrador. No le puso
nombre ni apellido. Pero ni hacía falta. Hay claros destinatarios: los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Sí, todos. Los once: nueve ‘fifís’ nombrados en la etapa neoliberal y dos nuevos en la 4T, que resultaron peores. Todos perciben más de 600 mil pesos mensuales. Los 11 ministros, sólo de salario, perciben 297 mil pesos mensuales, por encima del tope Constitucional de 108 mil 656 pesos (lo que gana el Jefe del Ejecutivo). Esos 300 mil se duplican con prestaciones: cuatro bonos al año. Seguro de separación individualizado, que puede ser una fortuna: por cada peso que ahorren, la Corte pone otro. Su límite es su salario.Hay ministros que ahorran más de 200 mil pesos mensuales… que se convierten en 400 mil. Gozan de gastos amplios, viáticos, seguro de riesgo, seguro de gastos médicos mayores, prima vacacional, gastos para gasolina. Con salario y prestaciones, rebasan los 600 mil pesos mensuales.

Por este abuso, los dos ministros de la 4T ya son vistos en Palacio Nacional como traidores, desertores de la causa de la 4T. “Rompieron su compromiso de austeridad. Se volvieron ‘fifís’, se aburguesaron”. Ellos son Yasmín Esquivel Mossa y Juan Luis González Alcántara.

Además tienen, otro privilegio: el “Servicio de Atención a Ministros”, algo así como el extinto Estado Mayor Presidencial. Los atienden a ellos y a familiares en lo que requieren: trámites de licencias, pasaportes, mandados, pago de sus servicios personales, colegiaturas. ¡Hasta los llevan de fiesta!