Alejandro Lelo

En medio de las protestas de los Policías
Federales, se destapó otro de los grandes
negocios de Enrique Peña al amparo del
poder público: las empresas de seguridad.
El presiente López Obrador ya inició
la estrategia para cancelar contratos
de empresas que se encargan de vigilar
instalaciones del Gobierno Federal. Son 39
mil 107 elementos, de acuerdo con Alfonso
Durazo, secretario de Seguridad.
El plan es que los Policías Federales
que no pasen a la Guardia Nacional
vigilen instalaciones no estratégicas.
De las empresas contratadas para
seguridad, tres se llevan la mayor tajada
(32.68 por ciento): Cuerpos de Seguridad
Auxiliares del Estado de México (Cusaem),
Servicios Especializados de Investigación
y Custodia SA de CV (SEICSA), y Servicios
Industriales e Institucionales.
Las dos primeras se le atribuyen a Peña.
Surgieron después de que en 2005 llegó a la
gubernatura del Edomex. Cusaem, bastante
turbia: cuando le conviene es empresa
pública, apéndice de la Secretaría de
Seguridad del Edomex; cuando no, se dice
policía privada. Es la caja chica del Grupo
Atlacomulco.
Cusaem tuvo contratos con el Gobierno
de Peña por más de 8 mmdp anuales.
Ninguna instancia oficial audita
al Cusaem, pues alegan ser empresa
privada. La segunda, SEICSA, es una
derivación de Cusaem.
Y la tercera que refirió Durazo ayer,
Servicios Industriales, está ligada con
el exdirector del IMSS y exsecretario
de Hacienda, José Antonio González
Anaya, concuño de Carlos Salinas.
Tienen la mayor parte de los contratos
para vigilar las instalaciones del IMSS en
todo el país. Nombres clave: Luis Olguín
y Karla Pilgram. Veremos si a Peña ya se
le acabó este negocio.