México pasó por una crisis pasajera y transitoria con Estados Unidos, pero no cayó en la trampa de la confrontación, aseveró el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Acabamos de pasar una crisis porque nuestros vecinos amenazaban con cobrar impuestos a los productos mexicanos”, fue una crisis pasajera, transitoria “y no caímos en la trampa de la confrontación”, dijo en su discurso durante la entrega de apoyos de los Programas Integrales de Bienestar.

Enfatizó que “no queremos pelearnos con el gobierno de Estados Unidos y menos con el pueblo estadunidense”, pues subrayó que el fenómeno migratorio no se atiende con medidas coercitivas, “eso se lo he dicho en dos o tres ocasiones al presidente Donald Trump, porque no nos conviene el pleito ni la confrontación”.

Sobre este punto, el titular del Ejecutivo federal hizo una comparación con las peleas escolares, en donde los estudiantes se citaban “a la salida” para solucionar sus diferencias, pero en este caso “no se puede atender así un asunto tan delicado. Nosotros no queremos la guerra comercial con Estados Unidos”.

Ante personas reunidas en la explanada del Palacio Municipal, dijo que “afortunadamente hubo un acuerdo para que se atienda el fenómeno migratorio”, lo que significa que México va a ayudar a los migrantes, “va a apoyar a los que por necesidad se echan a andar a buscarse la vida”.

Destacó que el plan migratorio contempla invertir en el sureste y un programa para que haya desarrollo en los países de Centroamérica, para que se generen empleos en los lugares de origen de la gente y así no haya necesidad de migrar, para lo cual habrá acuerdos con los gobiernos de la región, con respeto a los derechos humanos.

Afirmó que luego de la firma del acuerdo con Estados Unidos “esta semana estuvo más tranquila y así espero que estemos hacia adelante. Se tranquilizó la economía; ya se había depreciado un poco nuestro peso, y a partir de que se resolvió este problema se fortaleció nuestra moneda”.

Fuente: NTX