+ Otra vez el ISSSTE, la “joya de la Corona”

Luis Serieys Zárate

20/05/2019

Ciudad de México

Para explicar por qué el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) es la “Joya de la Corona” para quienes manejan el sindicalismo burocrático de éste país, antes les platicaré como este tipo de ejercicio laboral pasó se tener cambios de dirigentes cada tres años a la aplicación de la reelección.

Primero tenemos que hablar de la creación de los sindicatos burocráticos, pero sobre todo de la única central reconocida por el Gobierno, la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), que se creó como parte del desarrollo histórico del sindicalismo en México allá por el 8 de octubre de 1938.

Hasta el año 1998 la secretaría general de la FSTSE fue ocupada principalmente por ex dirigentes de sindicatos como el de las Secretarías de Hacienda, de Educación, del Gobierno de la Ciudad de México (antes del Departamento del Distrito Federal), del ISSSTE y del Sindicato de Salud, cargo que ocupaban por tres años y lo dejaban al siguiente elegido.

Fue precisamente en 1998 cuando el líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), Joel Ayala Almeida fue electo para ocupar ese cargo, para el cual se reeligió por primera vez en el año 2001, fecha en que se presentó su primer enfrentamiento con Elba Esther Gordillo Morales y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Para esa elección el SNTE lanzó como su candidato a la FSTSE a Bernardo Quezada Salas quien ocupó el cargo de secretario general de la sección 11  del Distrito Federal previamente y ocupó otros cargos políticos y sindicales antes de lanzarse a la aventura.

En ese año durante el Congreso de la FSTSE hubo una fuerte negociación con Rafael Ochoa Guzmán, secretario general del SNTE para que aceptaran la reelección de Ayala Almeida que al año 2019 lleva ya 21 años al frente de la federación burocrática que conserva 89 sindicatos en su padrón.

Pero déjenme aclarar que no todos los 89 sindicatos de la FTSE son titulares de la Condiciones Generales de Trabajo con las diferentes dependencias del Gobierno, aunque si mantiene en sus filas a los tradicionales sindicatos que han mantenido la dirigencia de la organización a lo largo de los años como son el SNTSA, el SNTISSSTE, el SUTGCDMX que prácticamente ocupan los lugares 2, 3 y 4 en la lista de los que mayor número de miembros tienen, porque el primero lo ocupa el SNTE que es el sindicato más grande de América Latina.

Aquí debemos detenernos a hablar del porqué los sindicatos burocráticos dejaron esa democracia de cambiar dirigentes cada 3 años y se debe a la participación de Elba Esther Gordillo Morales en la dirigencia del sindicato de maestros en el año 1989, cuando el entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari la apoya para tomar las riendas del gremio y participar en la caída de Carlos Jongitud Barrios.

Por qué se da el cambio, simplemente porque en el Congreso del SNTE que se realizó en CanCún, Quintana Roo el propio Jongitud Barrios le niega a Gordillo Morales la Secretaría General, cuando se dice que a ella le tocaba ocupar la posición. De inmediato volvió a la Ciudad de México y específicamente a visitar la Residencia Oficial de Los Pinos y al salir ya contaba con el apoyo de Salinas de Gortari para emprender ese cambio en el sindicato magisterial.

La movilización y la llegada de la maestra Elba Esther Gordillo Morales al frente del sindicato es una historia que contaremos otro día, porque hoy nos interesa recordar como en 1992 cuando termina su periodo como secretaria general del SNTE y a través del apoyo de Carlos Salinas, consigue que se le otorgue la toma de nota a su reelección, primero planteada como una ampliación de periodo y una vez hechos los cambios legales ya de forma oficial, aunque para ello hubo cambio de nombre en la posición de dirigente del sindicato que pasó de secretaría general a presidencia y luego incluso a presidencia vitalicia.

Esa acción abrió la puerta a todos los sindicatos de la burocracia para acabar con el predominio interno de grupos por la imposición de líderes vitalicios con el “síndrome de Fidel Velázquez”, con el agravante de que en esos sindicatos no hay derecho de huelga y unos años después en 1999 un grupo de sindicatos liderados por ese tipo de dirigentes vitalicios mediante amparos lograron que se permitiera el “libre sindicalismo en la burocracia” y la existencia de uno o más sindicartos en cualquier dependencia gubernamental.

Sobre este particular un estudio realizado por la Universidad Autónoma Metropolitana señala que “En mayo de 1999, a partir de los amparos promovidos por el Sindicato del Personal Académico de la Universidad de Guadalajara, del Sindicato de Solidaridad de los Trabajadores de los Poderes del Estado de Oaxaca y Organismos Descentralizados, del Sindicato Nacional de Trabajadores del Servicio de Administración Tributaria y del Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreos contra la negativa del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje de otorgarles registro sindical y por el reclamo de inconstitucionalidad de los artículos 67,68, 69,71,72 y 73 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado por considerar que contravienen el artículo 123 de la Constitución General de la República y el artículo segundo del convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo, relativo a la libertad sindical y a la protección del derecho a la sindicación que entró en vigor el 4 de julio de 1950; la Suprema Corte de Justicia de la Nación constituyó una tesis jurisprudencial, al declarar que la sindicación única, las leyes o estatutos que la prevén, violan la libertad sindical consagrada en el artículo 123, apartado “B”, fracción X, Constitucional, toda vez que al regular la sindicación única restringe la libertad de asociación de los trabajadores para la defensa de sus intereses”.

En otra parte del estudio se señala que “Luego de las reelecciones de Joel Ayala al frente de la FSTSE, las del 2001 y 2003, la fractura de la FSTSE se avizoraba. Las organizaciones sindicales opositoras a la reelección de Ayala continuaron pugnando por transformar algunas cuestiones de esa federación, más por romper el control de Ayala Almeida que por realmente incorporar una democratización de tal organización”

Primero apareció “el Frente de Lucha para la Recuperación y Dignificación de la FSTSE que se pronunció por defender verdaderamente las reivindicaciones de sus agremiados en cuanto a sus condiciones sindicales, laborales y profesionales; el siguiente movimiento fue, pues, la creación de la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (FEDESSP), que se esgrimió ante la nueva reelección de Ayala en el 2003”, promovida por Elba Esther Gordillo Morales.

De acuerdo con los dirigentes de la FEDESSP cuentan con 43 sindicatos con el SNTE que tienen más de un millón de trabajadores en sus filas y se encuentran algunos con dirigencias vitalicias como el de Comunicaciones y Transportes, que dirige Víctor Bernardo López Carranza y  el de la Secretaría de Agricultura.

Una vez establecidas las dos Federaciones de Sindicatos de servidores públicos es en donde entra en juego “la Joya de la Corona” el ISSSTE, con el FOVISSSTE y una representación ante la secretaría de Hacienda, que llevó a impulsar “sindicatos espejo” en cada una de las dependencias burocráticas para demostrar que tienen el mayor control de Condiciones Generales de Trabajo.

Hasta hoy el ISSSTE y su sindicato habían logrado mantener a raya a esos sindicatos espejo, pero la Cuarta Transformación y su Secretaria de Trabajo, con el apoyo a diputados de Morena y del Partido del Trabajo ya permitieron la creación de un mini sindicato de nombre “Sindicato Nacional Auténtico y Democrático de Trabajadores del ISSSTE”.

Una cuestionada diputada de Iguala, Guerrero de nombre Araceli Ocampo fue la que más festinó la toma de nota de éste nuevo sindicat0, porque aseguran “está muy involucrada en las causas laborales” que impulsa la cuarta transformación.

Rubén Alvarado Manríquez, es el secretario general del nuevo sindicato que agradeció al Presidente Andrés Manuel López Obrador y a diversos legisladores de Morena su apoyo para lograr el reconocimiento oficial del nuevo organismo sindical, entre ellos, al senador Napoleón Gómez Urrutia.

El quid del asunto en la creación de éste nuevo sindicato y en buscar el control de la FSTSE y de la FEDESSP es que los Comisionados en el ISSSTE controlan de una u otra forma con los sindicatos el otorgamiento de los llamados prestamos (hojas) “blanca, verde y roja” que representan beneficiar a sus seguidores con dinero adicional que va desde un mes de salario hasta tres y seis meses de salarios a pagar por descuento de nómina que por ley no puede ser mayor en sus descuentos al 20 por ciento del total de sus salario.

El otro campo en donde intervienen los Comisionados sindicales es el del Fondo para la Vivienda de los Trabajadores a Servicio del Estado (FOVISSSTE), en donde los créditos se “rifan” cada año pero el asunto está en que los sindicatos promueven cada año las solicitudes que les interesan para ser sorteadas.

Eso sólo nos puede llevar a una conclusión, el capital político que representa el control del ISSSTE que atiende a los más de 2 millones de burócratas del país es un jugoso negocio que la Cuarta Transformación está dispuesta a conseguir y el primer paso fue por fin, después de 20 años, crear un nuevo sindicato que luche por el control de los aproximadamente 90 mil trabajadores del ISSSTE.

serieys@hotmail.com