En opinión del representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab, en las estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) se violan los derechos humanos de los migrantes.

Lo que sucede, dijo, es que no se trata de un alojamiento, sino de una detención porque los migrantes son retenidos en contra de su voluntad y de no corregirse esta situación habría un doble mensaje por parte de las autoridades, ya que por un lado se habla de trato humanitario y por otro, se incrementan detenciones y deportaciones.

En entrevista con Notimex, explicó que en las últimas semanas se incrementó de manera dramática el número de detenidos, sobre todo, en la región de la frontera sur, particularmente en la Estación Migratoria Siglo XXI, ubicada en Tapachula, Chiapas.

Dicha estación, detalló, tiene capacidad para 900 personas, pero ya alcanzó casi las dos mil, lo que ocasiona condiciones de hacinamiento, mientras que los servicios de salud son muy deficientes, lo que ha llevado a los motines o disturbios por parte de los migrantes.

Jarab consideró que el hacinamiento sumado a que los migrantes son retenidos contra su voluntad en un lugar de detención y a que hay menores de edad,  de acuerdo a estándares internacionales, hacen de esta situación como violatoria de los derechos humanos.

Sostuvo que la situación sí es urgente y la Alta Comisión de la ONU en Derechos Humanos espera que se resuelva pronto la estancia de los migrantes en México y no se convierta en un problema crónico.

Destacó que su oficina tiene una mirada de derechos humanos en el tema de migración, además de que en los últimos tres años se han encargado de monitorear las estaciones migratorias.

Gobierno actual, dispuesto a superar política de contención

Con el gobierno anterior, recordó, la preocupación principal estaba enfocada en que la política migratoria estuvo dedicada a la detención y deportación de los migrantes.

“Lo que valoramos hoy como positivo del gobierno actual, es su disposición a superar esa política enfocada a la contención”, subrayó.

Sin duda, declaró, México enfrenta una llegada alta de migrantes, probablemente más que en el mismo periodo del año pasado, por lo que en su opinión las autoridades deben ser cautelosas, para no caer en las prácticas del gobierno anterior, donde la regla fue detectar, detener y deportar.

Reiteró que su principal enfoque es que se respeten los derechos humanos de los migrantes, por lo que su recomendación es implementar políticas públicas que vayan por la no detención de las personas.

Consideró que la detención debería de ser de carácter excepcional y no la regla, pero sobre todo es necesario eliminar la detención de niños, tanto acompañados como no acompañados.

El gobierno actual, rememoró, inició su gestión con anuncios positivos, al informar que quiere una política distinta que conlleve la regulación y que privilegie la estancia legal de los migrantes; inició con la entrega de las tarjetas de carácter humanitario en la frontera sur y después con la de tarjetas regionales.

Calificó como positivo el cambio de la retórica, que se hayan otorgado miles de tarjetas de carácter humanitario y de visitantes regionales, con la posibilidad de que en el mediano o largo plazo disminuya el uso de la detención sólo para casos excepcionales.

El representante en México del Alto Comisionado opinó que las estaciones del IMN deben convertirse en albergues abiertos con una atención integral.

“Entiendo que la situación es muy compleja, que el gobierno tiene un reto inmenso y que no hay una institucionalidad para dar atención integral a los migrantes, de tal manera que pasará tiempo antes de que el nuevo gobierno construya una institucionalidad de atención integral”.

Resaltó que para que los migrantes puedan ser atendidos por autoridades legítimas y no por el crimen organizado o por los llamados “coyotes”, se debe trabajar en el desarrollo de una institucionalidad que permita a estas personas integrarse al mercado de trabajo y a la sociedad misma.

Asimismo, mencionó que lo que sucedió en la frontera sur fue que se otorgó primero un tipo de tarjetas, luego otro y después se cerró el proceso, sin dar atención ni información suficiente a personas que quizá querían estar legalmente en México y no tuvieron la oportunidad porque esta institucionalidad todavía no está desarrollada en México.

Desde la solidaridad mexicanos deben comprender la migración

Ante las quejas de que ya son muchos migrantes los que arriban al país, dijo que otras naciones reciben mayor cantidad de migrantes que México, de hecho, precisó, aquí residen menos del uno por ciento de población extranjera.

Por ello, en su opinión, pese al incremento actual de migrantes, no es cierto que México sea un país con una presencia de extranjeros extremadamente alta.

Y si bien es cierto que muchos migrantes quieren ingresar a México como país de tránsito para llegar a Estados Unidos, también creció el número de personas que quieren quedarse aquí, que lo ven como país de destino, lo que incluso puede contribuir al desarrollo económico.

Opinó que México sí tiene la capacidad de integrar o incluir a los migrantes que quieren quedarse en el país, porque la proporción de los migrantes, comparada con el tamaño de la población mexicana, su territorio y economía, lo permite.

“Muchas personas huyen de la violencia y están dispuestas a quedarse en un lugar seguro, porque lo que más les importa es su seguridad, por ello apelo a la empatía de los mexicanos para que comprendan las condiciones de las que huyen los migrantes, no sólo es por la profunda pobreza, sino por los niveles de violencia que son mucho más altos que en México”, explicó.

Para apoyar esta labor, consideró que se deben implementar políticas públicas, complementadas con las organizaciones sociales para que den la suficiente información, a fin de combatir las expresiones homofóbicas y fomentar la suficiente empatía a favor de los extranjeros.

Jan Jarab argumentó que los mexicanos deben entender que no se trata de verlos como aquellos que vienen a competir por espacios laborales o la atención de las autoridades, sino desde la solidaridad reconocer que pueden integrarse a esta sociedad y economía, como un derecho que todo ser humano merece.

Muestra de que es posible esta integración, ejemplificó, es que actualmente hay cerca de cinco mil haitianos que trabajan en Tijuana, Baja California, y cada día se integran más a la sociedad tijuanense.

Reunión entre México y Portugal, de gran importancia

Respecto a la visita del alto comisionado para migraciones de la República del Portugal, apuntó que ésta fue de gran importancia, ya que en esa nación en los últimos 15 años han construido un modelo donde en un lugar se encuentran representantes de varias secretarías y el migrante puede ser atendido por varios, lo que facilita el servicio.

Por ello, Jan Jarab espera que esa reunión que sostuvieron los funcionarios del gobierno federal y los portugueses haya sido provechosa, ya que el modelo portugués está evaluado como el mejor en Europa, no sólo por no ser demasiado costoso, sino por ser una forma inteligente de construir las políticas públicas hacia los migrantes.

Fuente: NTX