La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma del Estado de México llevó a cabo el conversatorio “Violencia política por razones de género. Experiencias y reflexiones”.

En este ejercicio académico participaron la jefa de la Unidad de Género y Erradicación de la Violencia del Instituto Electoral del Estado de México, Rocío de los Ángeles Álvarez Monter; la regidora del Ayuntamiento de Toluca y presidenta de la Comisión de Atención a la Violencia en Contra de las Mujeres, Paola Jiménez Hernández, y la responsable del área de capacitación del Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social mexiquense, Flor Adriana Velázquez Pérez.

Álvarez Montero consideró que, de cara al siguiente proceso electoral, los partidos políticos y órganos electorales deben impulsar que sean las mujeres con mejores perfiles las que lleguen a las candidaturas y no que sean postuladas por parentesco o por sus posibilidades menores de ganar algún cargo.

“Todavía existen esos pensamientos que se resisten a la paridad, porque se percibe que se le está quitando algo a los hombres y, por el contrario, es un ejercicio de derechos humanos que tenemos unos y otras”.

Paola Jiménez afirmó que de acuerdo con su experiencia, la paridad se ha conseguido en términos de cuotas; sin embargo, las decisiones políticas siguen siendo tomadas por hombres. Lamentó que en algunas comisiones relativas a la equidad de género no haya integrantes varones, lo que sigue fortaleciendo los estereotipos sobre los temas a los que se deben dedicar las mujeres y los hombres.

Subrayó que se deben erradicar las prácticas de cumplimiento de cuotas o nepotismo, postulando a mujeres que carecen de la experiencia para competir por un escaño o puesto político.

“El gran reto de los partidos políticos es visibilizar y demandar que los espacios se ocupen bajo una situación de toma de decisiones y el ejercicio del presupuesto público y no para cumplir con cuotas”.

En materia de capacitación, refirió Adriana Velázquez, el reto es poner el tema sobre la mesa, ya que existen instituciones a las que no les interesa y si aceptan, la mayoría de las convocadas son mujeres, ya que se cree que hablar de equidad es un tema que solo compete a ellas.

“Desafortunadamente no hay ninguna normatividad que obligue a las instituciones a tomar este tipo de capacitaciones. Es un tema de voluntad política y de picar piedra, que tiene que ver con transversalisar la perspectiva de género y entender que es un tema que nos ocupa como sociedad”, concluyó.