ALEJANDRO LELO DE LARREA

 

Así como ha habido tres grandes transformaciones en el país (Independencia, Reforma y Revolución), que destaca insistentemente el presidente Andrés Manuel López Obrador para explicar su Cuarta Transformación (4T), esos mismos momentos históricos enfrentaron movimientos conservadores contrarios.

 

Es posible decir que la resistencia en la Independencia fueron las Fuerzas Realistas; en la Reforma, Maximiliano de Habsburgo; y en la Revolución Victoriano Huerta, en 1913. Y ya consumada ésta, el Partido Acción Nacional (PAN, fundado en 1939), para contrarrestar los cambios establecidos a raíz de la lucha revolucionaria.

 

Hay un grupo de conservadores que se opone a los cambios que impulsa la 4T. Y ya quedó claro de dónde viene; quiénes encabezan, pues, la Cuarta Resistencia (4R). Algunos la llaman “Resistencia anti-AMLO”. Coincide que son cuatro los cabecillas-agitadores de la 4R: los ex presidentes Carlos Salinas, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña.

 

Todos, excepto Calderón (quien dicen que no llegó debido a un embotellamiento), coincidieron el 1 de febrero en Madrid, España. Hay versiones de que sostuvieron una reunión secreta para afinar la 4R.

 

En este movimiento no participa el ex presidente Ernesto Zedillo: gente muy cercana a él forma parte del primer nivel del gobierno de la 4T: Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de Presidencia; Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación, y Esteban Moctezuma, titular de la SEP.

 

Ahora no queda claro cuál será la ruta institucional que siga la 4R, que ojalá sea la vía. Pueden utilizar al propio PAN (se antoja poco útil, por lo chamuscado), o al “Partido Libre”, cuyo registro solicitó hace unos días Margarita Zavala, esposa de Calderón.

 

Así, la 4R contra la 4T.