Senadoras de diversos partidos preparan una serie de reformas a la Ley Federal del Trabajo y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a fin de garantizar los derechos laborales de más de dos millones 300 mil trabajadoras del hogar.

En conferencia de prensa en el Senado, la legisladora de Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado Castro, consideró que esta iniciativa tiene por interés garantizar de una vez los derechos para darles la igualdad ante la ley que hasta ahora se les ha negado.

Esta iniciativa, corre independientemente de la posibilidad de ratificar el Acuerdo 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se ha solicitado numerosas ocasiones.

Al respecto, la senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, del Partido Acción Nacional (PAN),  recordó que en los últimos años se han hecho numerosas excitativas al Ejecutivo federal para que envíe al Legislativo el convenio para su ratificación, lo que hasta ahora no ha ocurrido.

Sin embargo, confió en que pronto lo haga el presidente Andrés Manuel López Obrador, si bien, entre tanto, se pretende modificar la Ley Federal del Trabajo para que se garantice el trabajo doméstico con contratos por escrito, jornadas establecidas y seguridad social.

Para ello, Germán Martínez Cázares, quien hasta la semana pasada fue senador y hoy dirige el IMSS, propuso modificar la ley de esa institución, para hacer deducibles los sueldos de las trabajadoras domésticas.

Esto generaría incentivos fiscales para que los patrones regularicen la situación de sus trabajadoras y les otorguen los derechos que se les han negado durante años.

En su oportunidad, la senadora priista Claudia Ruiz Massieu recordó que su partido quiere un México con igualdad, donde ya no haya mexicanos de primera y de segunda y por ello respaldará esta iniciativa que mejoraría las condiciones de vida de más de 2.3 millones de familia.

A su vez, Martha Lucía Mícher Camarena, de Morena, destacó que las trabajadoras domésticas padecen desigualdades que no se limitan a la falta de acceso a derechos laborales, sino a la invisibilización de algunos temas serios como el acoso sexual o incluso la violación.

Con frecuencia, las trabajadoras domésticas se ven sometidas a estas situaciones y no denuncian o, peor aún, se minimizan sus quejas por presentarse en un ámbito doméstico y no en un centro laboral formal, lo cual cambiaría de aceptarse esta modificación legal.

También presente en la conferencia, la presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Alejandra Haas Paciuc, saludó esta iniciativa, al señalar que las trabajadoras domésticas son víctimas de múltiples expresiones de discriminación estructural.

En tanto, la senadora pevemista Alejandra Lagunes Soto Ruiz advirtió que mientras la tasa de informalidad en México alcanza un promedio de 57 por ciento, en el caso del trabajo doméstico llega a 97 por ciento, lo cual demuestra la urgencia de aprobar estas reformas.

Fuente: NTX