Luis Serieys Zárate

Ciudad de México

08/11/2018

 

La Auditoría Superior de la Ciudad de México (ASCM), debe explicar la falta de concordancia entre el presupuesto recibido y la baja productividad que se refleja en su administración de 2016 a 2018, sostuvo el diputado Eleazar Rubio Aldarán, el presentar un Punto de Acuerdo.

 

Al hacer uso de la tribuna destacó que la ASCM tendrá que informar al Congreso de la Ciudad de México si conforme al Programa Operativo Anual de los años señalados se realizó alguna modificación presupuestaria para su ejercicio, además de detallar la planilla de personal que laboró y sigue laborando  bajo el régimen de confianza, base, honorarios y de manera eventual durante el periodo en comento.

 

Argumentó que la autonomía de gestión, técnica y presupuestal de dicho órgano, más allá de privilegiar su independencia y libertad, ha permitido que el mismo crezca de forma desproporcionada en su plantilla y recursos financieros, ello en virtud de que pasó de 592 millones 593 mil 363 pesos en 2016, a 745 millones 94 mil 775 pesos para 2018; es decir, 25.7 por ciento, equivalente a 152 millones 501 mil 412 pesos.

 

Resaltó que se han realizado 186 auditorías durante tres años, por lo que es necesario reformar y adecuar la ley de fiscalización, además porque la tercera parte del personal que labora en la ASCM es de estructura, duplicando funciones en los cargos de directores de área, director general, coordinadores, subdirectores y jefes de departamento.

 

Eleazar Rubio ejemplificó que en la oficina de coordinación de asesores del auditor existen 18 plazas, desde el coordinador ejecutivo de gestión, el asesor principal, coordinador de asesores, el asesor, directores de área, subdirectores y jefes de departamento.

 

Durante la Sesión Ordinaria de hoy en el Congreso local, consideró que posiblemente, a discreción, se crearon plazas o áreas dentro de dicho organismo sin fundamento y utilidad para el cumplimiento de las metas establecidas legalmente.

 

Además, estimó que de acuerdo a la información pública de la Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México, el gasto corriente es de 800 millones aproximadamente y la Auditoría actualmente recibió la mitad del presupuesto de algunas alcaldías para atender un volumen de población considerable, situación que no se refleja en la productividad de los últimos años de acuerdo a la misma información de la Auditoría.

 

Rubio Aldarán detalló que la ASCM es el órgano responsable de fiscalizar el gasto público y el perfil de los servidores públicos en la Ciudad de México así como el carácter de autoridad administrativa, porque cuenta con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía para decidir sobre su organización interna, funcionamiento, determinaciones y resoluciones.

 

Mencionó que sus atribuciones generales abarcan la fiscalización de la cuenta pública comprendiendo la gestión financiera y el desempeño para verificar el grado de cumplimiento de los objetivos de los entes públicos.

 

Puntualizó que se encarga de las observaciones fiscales, auditorías parciales, en todo momento, a toda acción u obra de la administración que utilice recursos públicos de la Ciudad y solicita información del ejercicio en curso, respecto de procesos concluidos.

 

Destacó que el Auditor Superior de la Ciudad de México deberá entregar dicha información solicitada para evaluar, corregir, y en su caso, sancionar el manejo que ha tenido en los últimos años el órgano a su cargo.

 

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