Aunque indispensable, la consulta sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) es tardía porque el avance o interrupción de las obras en Texcoco será “indiscutiblemente” una pérdida ecológica, social y económica.

Así lo señalaron especialistas de diferentes áreas de investigación que han participado en el estudio sobre la construcción de esta nueva terminal aérea, y cuyas obras han generado polémica por la magnitud de sus afectaciones contra los beneficios que podría traer.

En un foro informativo realizado en el Club de Periodistas, los expertos consideraron que es importante la participación ciudadana en la próxima consulta sobre el tema, siempre y cuando estén plenamente informados y convencidos de las consecuencias y beneficios que implicaría continuar con la obra o detenerla.

La bióloga Magdalena Colunga Garcia Marín aseguró que uno de los principales problemas que ha generado polémica la construcción de esta terminal, es la evolución misma que tiene la normatividad aérea y que hoy contempla aspectos ecológicos.

Muestra de ello son las indicaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) que de 1996, en que colabora en Aeropuertos y Servicios Auxiliares, a la fecha, destacan importantes aspectos como los de contaminación ambiental.

Como resultado, construir una terminal aérea debe contemplar tanto aspectos geológicos, como ecológicos y antropológicos, de ahí que hayan determinado hacer estudios, tanto de proyectos en Texcoco como en Tizayuca.

Destacó que de acuerdo con análisis realizados por especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “inevitablemente” un proyecto aeroportuario tendrían efectos desfavorables al ambiente.

Según ese estudio realizado por al menos 80 investigadores, los daños podrían ser compensados mediante una planeación en construcción y manejo ambiental, ya sea en Texcoco o Santa Lucía.

Al respecto, Raul Enrique Arriaga, biólogo especialista en derecho ambiental, aseguró que se determinó que el proyecto de la terminal aérea en Texcoco era viable, porque cumplía con los requerimientos ambientales señalados por OACI y otros organismos.

Dichos parámetros, aseguró, pueden ser consultados a cabalidad en el portal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

No obstante, para los especialistas Fernando Córdova Tapia y Omar Arellano, el proyecto sólo contempla aspectos superficiales, y podría provocar daños a las principales cuencias de agua de la zona.

Asimismo, los miembros de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, reiteraron la presión que generaría esta obra para el Valle de México, ya que implicaría llevar más agua a una zona que actualmente no está urbanizada.

A ello se sumarían las grandes cantidades de emisiones de contaminantes que se producirían los vehículos que circularían por el lugar.

La investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, Fernanda Paz, advirtió que deben tomarse en cuenta las opiniones de las comunidades afectadas.

Consideró que la oferta de empleo es un “espejismo”, ya que los empleos generados serían de carácter temporal.

 

Fuente: NTX