El huracán Michael alcanzó la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson de cinco niveles, camino a la costa del noroeste del golfo de Florida y podría ser el ciclón más poderoso que haya golpeado esa zona turística del sur de Estados Unidos.

Michael se convirtió en un huracán “extremadamente peligroso” durante la noche, con vientos que alcanzan ahora los 230 kilómetros por hora con dirección hacia la zona del Panhandle en camino a tocar tierra cerca de Panamá City el miércoles por la tarde.

A las 08:00 horas locales (12:00 GMT) los meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes (CNH) ubicaron el ojo del huracán a 145 kilómetros al suroeste de Panamá City y advirtieron que en las próximas horas “podría fortalecerse”.

Esta mañana los vientos de tormenta tropical se extendieron por la costa del Golfo de Florida y vientos de alrededor de 144 kilómetros por hora se registraron cerca de una boya del CNH al suroeste de Panamá City, dijeron los meteorólogos.

Se espera que la tormenta se extienda desde Homosassa Springs hasta Panamá City, con las áreas más afectadas alrededor de la bahía Apalachicola, donde el director del centro de huracanes, Ken Graham, dijo que la marejada podría hacer subir los ríos en forma peligrosa.

El agua podría subir de dos a tres metros por encima de los niveles normales en algunas zonas cerca de la Base de la Fuerza Aérea de Tyndall. Debido a las cálidas aguas del Golfo, los meteorólogos advierten que Michel podría fortalecerse más y azotar la costa con vientos sostenidos de 230 kilómetros por hora.

Los vientos con fuerza de huracán podrían extenderse a través del Panhandle hasta el sur de Georgia y el sureste de Alabama; si toca tierra como un huracán categoría 4, Michael será el primero en hacerlo en la zona del Panhandle desde que comenzaron los registros del CNH.

Las últimas tormentas importantes en esa zona conocida por sus playas blancas que parecen casi talco, ocurrieron hace más de una década, cuando el huracán Iván tocó tierra en 2004 cerca de Pensacola, seguido por Dennis en 2005 en la isla de Santa Rosa. Ambos fueron de categoría 3.

Los funcionarios estatales de emergencia advirtieron a los residentes que presten atención a las advertencias de evacuación, y el gobernador de Florida, Rick Scott, declaró Estado de emergencia en 35 condados y movilizó a dos mil efectivos de la Guardia Nacional.

Se ordenaron evacuaciones obligatorias en los condados de Wakulla, Franklin, Golfo y Bahía. Se emitieron evacuaciones voluntarias para los condados de Santa Rosa, Hernando, León y Liberty.

Fuente: NTX