Alrededor de mil 500 personas, entre legisladores, visitantes y personal que labora en el Senado de la República, participaron en el Macro Simulacro Nacional, con motivo de la conmemoración de los sismos del 19 de septiembre de 1985 y de 2017.
 
El presidente de la Mesa Directiva, Martí Batres, destacó que en este día también se recuerda la organización social que permitió una rápida reconstrucción hace 33 años, así como la intensa solidaridad que se registró el año pasado y que aceleró el rescate de muchas personas.
 
Dijo que las quejas que han expresado los damnificados del terremoto de 2017, por falta de apoyo, “son plenamente justificadas” y confió que, con la entrada de los nuevos gobiernos, federal y de la Ciudad de México, se reimpulsen los programas de atención a las víctimas y de reconstrucción de los edificios dañados.
 
En entrevista, el Senador afirmó que todas las entidades federativas deben contar con normatividades de distintos niveles para hacer frente a este tipo de riesgos:
 
“Ya se demostró, el pasado 19 de septiembre, que hubo mucho menos consecuencias negativas que lamentar; por varias razones, pero una de ellas, es que las normas que se implementaron, a partir del 19 de septiembre de hace 33 año, han permitido tener mejores condiciones para enfrentar estas eventualidades”, expresó Martí Batres.
 
El Macro Simulacro Nacional inició a las 13:14:40 horas, con un minuto de silencio en memoria de las personas que perdieron la vida en ambos terremotos.
 
Luego, a las 13:16:40 horas, se activó la Alerta Sísmica, bajo la hipótesis de un sismo con magnitud de 7.2, con epicentro a 35 kilómetros al este de Acatlán de Osorio, Puebla, y a 189 kilómetros de la Ciudad de México, por lo que, se procedió a evacuar los inmuebles que forman parte de la Cámara de Senadores.
 
Personal de protección civil también informó que el tiempo estimado de evacuación en los inmuebles de la nueva sede del Senado fue de siete minutos, aproximadamente.
 
Martí Batres destacó la importancia de realizar este tipo de ejercicios con mayor frecuencia, pues existen señalamientos de que aún falta mucha cultura de la protección civil, y hay, por parte de la academia, una insistencia en que se promueva participación ciudadana para prevención.
 
“No sólo es la cuestión reactiva, sino es el diagnóstico de los riesgos de desastre y, por lo tanto, la organización social para prevenirlos, para revertirlos”, expresó el presidente del Senado de la República.