El acuerdo preliminar entre México y Estados Unidos en torno al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) reduce la incertidumbre sobre las negociaciones y revitalizará la inversión en territorio mexicano, apuntó Merrill Lynch.

En un análisis emitido este martes, el banco de inversión con sede en Nueva York, destacó que el acuerdo preliminar anunciado el lunes disminuye la incertidumbre debido a que ofrece una visión sobre cómo sería un nuevo pacto regional, una vez que se integre Canadá a las negociaciones.

Asimismo, “una menor incertidumbre reviviría la inversión en México, aunque la mayor parte del impacto probablemente ocurra una vez que el acuerdo sea aprobado por las ramas legislativas”, de acuerdo con Merrill Lynch.

El análisis rechazó que los cambios negociados, que incluyen aumento de contenido regional en el sector automotriz y que al menos 40 por ciento de estos productos sean fabricados por trabajadores que ganan al menos 16 dólares por hora, afectarán la balanza comercial México-Estados Unidos.

“Es poco probable que los cambios en el nuevo acuerdo con respecto al TLCAN tengan un impacto significativo en la balanza comercial o en el empleo manufacturero de Estados Unidos y México”, precisó el banco.

Añadió sin embargo que los cambios podrían tener un impacto positivo en la productividad debido a la modernización de muchos capítulos, a pesar de la posible reducción de la competitividad a consecuencia de un mayor proteccionismo en el sector automotriz.

Según las autoridades mexicanas, el 70 por ciento de los autos producidos en la región ya satisfacen los nuevos requisitos. Para los demás, se otorgará un período de dos años para cumplir, durante el cual gozarán de las tarifas más favorables para ingresar al mercado de Estados Unidos.

El acuerdo comercial preliminar entre Estados Unidos y México señala la continuidad de las políticas comerciales en México, ya que la administración entrante de Andrés Manuel López Obrador participó en las negociaciones.

El acuerdo preliminar incluye el sector energético en México, que fue excluido del TLCAN original ya que en ese momento el sector era un monopolio del Estado. Según Merrill Lynch, “esto preservaría la reforma energética de 2013 que abrió el sector a la inversión privada”.

“La preservación de las reformas estructurales junto con la preservación de la mayor parte de la protección de la inversión es uno de los aspectos más importantes del nuevo acuerdo”, subrayó Merrill Lynch.

Entre sus escenarios hacia el futuro, Merrill Lynch indicó como el más probable que Canadá se una al acuerdo al hacer concesiones en su sistema de abasto de suministros.

El siguiente paso sería que el Congreso mexicano apruebe el acuerdo y que los ejecutivos de los tres países lo firmen antes de las elecciones estadunidenses de noviembre. En 2019, el Congreso de Estados Unidos y el Parlamento canadiense revisarían y aprobarían el acuerdo trilateral.

No obstante, existe también la posibilidad de que Estados Unidos y México procedan con un acuerdo bilateral, que será aprobado por el Congreso mexicano y firmado por el presidente. Canadá quedaría fuera del acuerdo.

Otra posibilidad es que las negociaciones trilaterales se prolonguen durante muchos meses, evitando una discusión en los congresos y el parlamento de cualquier acuerdo en 2018.

Finalmente, el escenario con la probabilidad más baja, según el banco de inversión, es un colapso total del TLCAN, con la consiguiente guerra comercial total en América del Norte.

Fuente: NTX