La paraestatal Liconsa está preparada para auxiliar a la población afectada ante posibles afectaciones, como consecuencia de las intensas lluvias previstas, aseguró su director general, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva.

Esplicó que la empresa del Programa de Abasto Social de Leche, en conjunto con Diconsa, mantiene una estrecha coordinación para seguir entregando el producto lácteo, agua potable y alimentos de la canasta básica para que “ninguna comunidad tenga desabasto por el mal clima”.

Señaló que esa ha sido la instrucción del secretario de Desarrollo Social, Luis Enrique Miranda Nava, y el presidente Enrique Peña Nieto, para solidarizarse con las familias en situación de vulnerabilidad por algún fenómeno meteorológico en el país.

Para ello, Ramírez Puga Leyva comentó a Notimex que Liconsa está lista para actuar de manera inmediata con una cantidad determinada del lácteo, sin embargo, la donación debe ser puesta a consideración del consejo administrativo con base en las necesidades de la población afectada.

Aunque en los últimos días se han registrados daños en varios municipios de Guerrero, Oaxaca y Veracruz, por ejemplo, indicó que de ninguna entidad hay un requerimiento específico, pero “de tenerlo debemos analizar su vulnerabilidad y pedir apoyo al consejo administrativo”.

Sin embargo, el funcionario reiteró que la paraestatal cuenta con las plantas industriales de Oaxaca, Veracruz y Tláhuac, Estado de México, para atender cualquier eventualidad y solicitud de las autoridades estatales.

Precisó que en los estados de Oaxaca, Guerrero y Veracruz se tienen 650, 620 y 500 lecherías, respectivamente, para atender a 175 mil, 180 mil y 155 mil personas con mayor índice de pobreza.

Ramírez Puga Leyva recordó que la Sedesol, a través de Liconsa, entregó al menos 20 mil litros de leche y 150 mil litros de agua potable embolsada a comunidades de Oaxaca que tuvieron afectaciones por los estragos de las primeras tormentas tropicales ocurridas en semanas pasadas.

Con esta contingencia, al igual que la registrada en Acapulco, Guerrero, en 2013, se tiene la experiencia de enfrentar la temporada de tormentas y huracanes para apoyar a la población que más lo necesita, insistió.